martes, 25 de abril de 2017

BREVE REFLEXIÓN SOBRE LOS REFERENTES

Creo que nunca es fácil hablar de referentes, por lo menos en mi caso no lo es, pues cuando miro hacia atrás en el tiempo me doy cuenta de que los referentes son algo dinámico que va cambiando con los años de manera natural. Aunque es cierto que algunos permanecen, ya sea porque siguen inspirando, ayudando y alentando sin ellos o ellas saberlo, otros pasan a ser un motor del pasado que miro con mucho cariño, pero que ya no me acompañan en determinados procesos.
Lo que no cambia son los ámbitos que son referentes indiscutibles en mi proceso creativo. Los más importantes para mi son; la fotografía, la música, la literatura, la pintura, el mundo de los títeres y el cine, la primera tiene un peso específico y muy importante en mis procesos de trabajo y en ella observo las luces, las perspectivas, las composiciones, el movimiento, los ambientes… para aprender nuevas formas de abordar una ilustración.




La literatura es otro peso pesado en mi manera de trabajar, pues me aporta muchísimas imágenes y es un campo muy fértil para la inspiración. Además de los escritores que me enamoran, a menudo escribo yo mismas pequeños fragmentos, relatos breves, escenas fugaces o frases cortas que me viene a la mente y que van acompañadas de una imagen. En ocasiones es la imagen la que guía el texto y otras es el texto el que alumbra una escena. Para mi escritura y dibuja están íntimamente relacionados, a menudo no concibo la una sin el otro y viceversa. 
La música es otro elemento inalienable de mis procesos creativos, pues me permite conectar con ciertos estados, ambientes y emociones de una manera profunda.

Obviamente en la ilustración también tengo mis referentes, los sagrados, y los que han ido dejando espacio a otros, pero cuando debo abordar un trabajo siempre me dirijo primero a la fotografía y la literatura, y luego a todo lo demás.
Pero, ¿por qué no pongo la ilustración en primer lugar?, la respuesta es sencilla. Desde hace años ya no busco entre los referentes de ilustración mis fuentes de inspiración principales, aunque sigo a muchos ilustradores a los que admiro profundamente.


Algunos de los libros ilustrados y autores que me encantan.


La razón no es otra que intentar no empaparme en exceso, por decirlo de algún modo, y verme menos influida por el modo que tienen otros de resolver una escena, y aún así es inevitable que se adhieran ciertas maneras de plasmar los elementos. La mente coge de aquí y de allá y lo re-elabora, pero es ahí donde debemos poner nuestra atención, en esa re-elaboración, en una nueva mirada e interpretación sobre un mismo tema. A veces me he descubierto a mi misma mirando la ilustración de algún autor, pensando 'oh, no! se parece mucho a aquella que hice para mi proyecto.' No os desaniméis por ello, nos ha pasado a todos y nos seguirá pasando más de una vez, pero lo importante es seguir nuestra intuición creativa. Aceptar que ya está todo inventado es muy liberador, a partir de ahí lo importante es encontrar nuestra voz a la hora de contar una historia. Es algo que me dijo un ilustrador al que admiro y me ayudó a retomar un proyecto personal que ya daba por perdido. Sobretodo no abandonar un proyecto personal por el mero echo de pensar que como ya hay otros que lo han echo debemos aparcarlo.
El lenguaje personal se alimenta de los referentes, pero también de la experiencia propia y de una mirada personal sobre todas las cosas, y en ello estoy poniendo el acento en éste período de mi vida. Eso no significa que no lea y observe con detenimiento los libros ilustrados, pues es algo que disfruto muchísimo como ilustradora y lectora que soy, y también se aprende mucho, pero procuro aprender de ellos sin que se me peguen en exceso las maneras de trabajar de quienes los han ilustrado. Los miro para fascinarme y sorprenderme como el primer día que los leí, pero actualmente para trabajar, como decía más arriba, me centro más en otras disciplinas.

Los referentes deben ser fuente de inspiración, algo que nos espolee y nos motive, pero nunca algo a imitar o copiar, porque si caemos en ello nos perdemos y resulta más difícil encontrar nuestro propio lenguaje. Al principio muchos caemos en seguir los pasos de uno u otro ilustrador, creo que forma parte del proceso de aprendizaje, sobretodo en los inicios cuando caemos en enamoramientos y fiebres de admiración por otros, pero debemos vigilar el no quedarnos anclados en ese punto. Lo mejor que nos puede ocurrir, con el tiempo, como personas creativas, es trascender a nuestros referentes. Trascenderlos no significa querer ser mejores que ellos o ser de una manera o de otra, no creo en la competición y menos en los ámbitos creativos. Por favor, ¡desterremos la mentalidad capitalista de los procesos creativos, resta energía y potencial!. No se trata de competir ni de compararse (¡¡huid de las comparaciones!! pueden ser muy dañinas y no aportan nada a nuestro trabajo diario). Se trata, desde mi punto de vista, de ir superando etapas y seguir aprendiendo y avanzando en nuestro camino como ilustradores e ilustradoras. Siempre hay aspectos a mejorar, lo importante es darse cuenta y seguir puliendo nuestro trabajo día a día.

Siempre digo que no hay nada nuevo bajo el Sol, está todo inventado, pero la interpretación y la visión sobre las cosas siempre son personales e intransferibles, y creo que es uno de los quids de la cuestión que planteo en ésta entrada.

Por ello os animo a buscar aquello que os inspira y os conmueve y lo interpretéis desde vuestra propia visión. Investigad, investigad y practicad, empaparos, observad, sentid. Ampliad vuestra visión de las cosas, tened referentes muy distintos, que incluso choquen entre ellos y ahí veréis cuanto se aprende de los demás y de uno mismo. Si os pusiera una lista completa de todos mis referentes a día de hoy, os sorprendería encontrar personas con trabajos radicalmente distintos entre sí pero que admiro a partes iguales. Considero que gracias a ello la imaginación y la creatividad se ensanchan y una se permite investigar otras formas de hacer que nunca antes se había planteado, creo que ahí es donde empieza de verdad el camino hacia una particular perspectiva del mundo que dotará de una mayor personalidad a los trabajos.

Tener como referentes únicamente a otros ilustradores creo que resta oxigeno a nuestros procesos creativos. La creatividad es algo vivo, dinámico, que no puede reducirse a un terreno específico y que necesita beber de otros espacios y de otras miradas para seguir ampliando su horizonte.  

Y por última, caminar, pasear, es una de las prácticas más bonitas y mágicas que hay... hacerlo en soledad o acompañada, pero siempre observando el mundo con atención, pues nunca se sabe donde se esconden los duendes y los hados. A veces en lo profundo del bosque y otras en lo más árido del cemento, sea como sea, nunca dejarán de sorprendernos.




***

Os dejo una selección de algunos de mis referentes por si queréis echarles un vistazo:

Fotografía: André Kertész, Henri Cartier-Bresson, Tina Modotti (no conocía la obra de ésta última hasta hace poco y me parece una maravilla, solo la conocía como amiga de Frida Kahlo, pero nunca investigué su obra fotográfica y es una joya), Gregory Colbert y Anuar Patjane.
Además de referentes concretos también miro muchas fotografías que encuentro por la red, hay trabajos realmente impresionantes, aunque por desgracia a veces me cuesta encontrar el nombre del autor o directamente no lo encuentro.
Otra práctica que recomiendo es que cada uno haga sus propias fotografías, no se trata de hacer grandes fotos si no de captar aquello momentos, luces o espacios que os sirvan de inspiración y ayuda para vuestros proyectos, pues es una práctica muy interesante y útil, así como tener una libretita y un lápiz siempre cerca para poder plasmar aquellas ideas que pueden llegar en el momento más inesperado. 

Música: Julia Kent, Arvo Pärt, Yann Tiersen y Silvia Pérez Cruz, entre muchos otros. Y la música clásica en general. Podría seguir con la lista con músicos de varios estilos actuales y pasados, pero ¡no acabaríamos nunca! Así que os dejo estos nombres que definen muy bien la música que más me acompaña cuando trabajo.

Pintura: Frida Khalo, Gustav Klimt, Egon Schiele, Remedios Varo, Edward Hopper, Vladimir Paroshin, William DeGouve de Nuncques, Jakub Schikaneder, Robert Kipniss, Brent Watkinson, Andrei Zadorine, Andrew Wyeth, Clarice Beckett, GillRocca, Michael Sowa.

Cine: Jean-Pierre Jeunet y Tomm Moore (animación).

Literatura: José Luis Sampedro, Alessandro Baricco y Ana María Matute.


¡Nos vemos en la próxima entrada!